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Introducción

Estado de la cuestión

Conceptos de transferencia lingüística e interferencia

El caso maltés

Análisis de interferencias lingüísticas

Conclusiones

Bibliografía




Conceptos de transferencia lingüística e interferencia

• Análisis de interferencias lingüísticas en los estudiantes malteses de E/LE

• Metodología:

La metodología utilizada en este estudio será la del Análisis de Errores (AE), corriente que se desarrolló en los años 70 dentro del marco de la Lingüística Aplicada, pero que ha sido revisada y mejorada con diversas aportaciones pertenecientes a la psicolingüística. El objetivo del AE es el de estudiar los errores cometidos por los estudiantes de lenguas extranjeras para descubrir sus causas y conocer las estrategias de transferencia que utilizan dichos estudiantes durante su proceso de aprendizaje.

El Análisis de Errores surgió como alternativa al Análisis Contrastivo. En los años 70 Corder (1967) publicó uno de los artículos fundamentales de esta corriente: “The significance of learners errors”. A finales de la década de los setenta el estudio sobre la adquisición de lenguas no nativas empezó a poner el foco de atención en las características de la ineterlengua y en los procesos internos que guían la adquisición del lenguaje.

A diferencia del Análisis Contrastivo, el Análisis de Errores no partía de la comparación de la LM y la lengua meta del aprendiente, sino de sus producciones reales en la lengua meta. Tomando estas como punto de partida, se procede mediante los siguientes pasos, recomendados por S. P. Corder (1967):

1. Selección de un corpus de datos extraídos de las producciones de los alumnos en la lengua meta.

2. Identificación de los errores en su contexto; análisis de las diferentes realizaciones lingüísticas para comprobar si se ajustan a la lengua meta en cuanto al significado y al uso. Reconstrucción de las intenciones comunicativas del alumno y poner de manifiesto la gramática de su IL.

3. Clasificación y descripción de los mismos; caracterización de los errores y distribución en categorías determinadas.

4. Explicación: argumentación sobre las razones que han dado lugar a las desviaciones de la lengua meta, de su origen, buscando los mecanismos o estrategias psicolingüísticas y las fuentes de cada error. Aquí es cuando entra en juego la interferencia de la LM, tan importante para el Análisis Contrastivo, pero considerada tan solo una estrategia más en el proceso de aprendizaje por parte del Análisis de Errores.

5. Evaluación de acuerdo con unos criterios establecidos de antemano y búsqueda de un posible tratamiento del error, es decir, con implicaciones didácticas.

En este estudio nos centraremos en un tipo concreto de errores: los errores interlingüísticos (J.C. Richards, 1971), es decir, los ocasionados por la influencia no sólo de la LM de los estudiantes, sino también de otras lenguas conocidas, en el aprendizaje de E/LE. Nuestro objetivo es el de identificar, clasificar y explicar los errores más recurrentes cometidos por los estudiantes malteses de español como lengua extranjera, como consecuencia de las interferencias lingüísticas del maltés, el inglés y el italiano.

Nuestro estudio es, por tanto, de carácter cualitativo, descriptivo focalizado y transversal, y está basado en los siguientes criterios: LM y origen geográfico, otras lenguas conocidas (no hemos considerado aquí el conocimiento por parte de algunos estudiantes de la lengua francesa o alemana, pues no lo hemos considerado relevante en este trabajo), nivel de dominio del español, el tipo de muestra, habilidad lingüística, extensión del análisis y recogida de datos

CRITERIOS PARA EL ANÁLISIS DE ERRORES

• Descripción del corpus y del grupo de informantes:

El corpus con el que trabajaremos está compuesto de 15 pruebas de expresión escrita tomadas del examen estatal de nivel avanzado (MATSEC, Advanced level) de mayo de 2006. Los informantes son estudiantes malteses que se preparan para su ingreso en la universidad. El número de años que estos alumnos llevan aprendiendo español es variable (2-4 años). Sobre las características generales de los estudiantes malteses remitimos al apartado El caso maltés.

• Descripción, clasificación y explicación de los errores cometidos por interferencias lingüísticas

Nuestro análisis abarca los niveles gramatical (morfología y sintaxis) y léxico. Seguiremos el siguiente esquema:

o Interferencias gramaticales:

 El artículo

 Los pronombres (personal, demostrativo, numeral, interrogativo, relativo)

 Los sustantivos

 Los adjetivos

 La concordancia de género y número

 Tiempos y modos verbales

 Ser/ estar/ Haber

 Las preposiciones

 La negación

 Orden de palabras

o Interferencias léxicas

o Interferencias gramaticales

 El artículo

El uso del artículo no es, para los estudiantes malteses, una de las mayores dificultades, lo cual no evita, sin embargo, ciertos errores relativos a la omisión, adición innecesaria, elección errónea o calcos debidos a interferencias lingüísticas. Respecto a las diferencias de uso y forma entre el artículo español y el de las lenguas de las que podrían provenir las interferencias (maltés, inglés e italiano), es fundamental destacar el hecho de que tanto en maltés como en inglés, el artículo es invariable en género y número y que en el caso de maltés, además, no existe el artículo indeterminado.

El artículo determinado: No son muy frecuentes entre los estudiantes malteses los errores por omisión del artículo determinado, que, en la mayoría de los casos, se deben a simples despistes.

Sin embargo, un error que se observa a menudo es el de la omisión del artículo delante del nombre de deporte, actividad o juego con el verbo jugar, en estructuras como

o Jugar a tenis /fútbol

Esto se debe a una interferencia del italiano, donde en estos casos se usa sólo la preposición a, sin artículo: *jugar a tenis/fútbol, etc.

Más frecuentes, incluso recurrentes en ciertos casos, son los errores por adición. Algunos de estos errores se explican fácilmente por interferencia también del italiano, como los casos de uso del artículo determinado con nombres de países:

o Me gusta mucho la España, (it.: la Spagna);

o La Sicilia es más bonita (it.: la Sicilia);

o La Europa (it.: l`Europa),

o delante del pronombre posesivo, también por influencia de la estructura italiana:

o la mi casa (it.: la mia casa);

o el nuestro amigo (it.: il nostro amico),

error este con enorme tendencia a fosilizarse.

Uno de los problemas más frecuentes también, es el de la tendencia a la contracción del artículo determinado ante un sustantivo que empieza por vocal, generalmente cuando se trata del artículo femenino singular:

o l’ España;

o l’ universidad.

En estos casos lo más fácil parece acusarlo a una interferencia del italiano, lengua en la que también se contrae el artículo, masculino y femenino, ante vocal; sin embargo, en maltés el artículo se escribe ele (l) unida con un guión a las palabras que empiezan con vocal(28) o con ciertas consonantes, por lo que no se debe descartar una interferencia múltiple.

Obviamente, como en el caso de otros estudiantes de E/LE, un error bastante corriente es el de la selección errónea del artículo, normalmente por lo que respecta al género, como veremos en el apartado correspondiente. En este caso encontramos también errores intralinguales(29) , a los que no nos dedicaremos en este estudio. Respecto a los errores interlinguales(30) cabe destacar el uso erróneo del artículo con palabras que en español pertenecen a un género y en la lengua de interferencia a otro, por ejemplo:

o la coche (la machina en italiano e il-karrozza en maltés, ambos sustantivos de género femenino)

El artículo indeterminado: los errores por omisión se deben en la mayor parte de los casos al hecho mencionado anteriormente de que en la lengua maltesa no existe artículo indefinido; el carácter indeterminado se expresa mediante la ausencia del artículo: għolja (una colina), karrozza (un coche), que en algunas pero pocas ocasiones da lugar a errores como el siguiente:

O Hay colina muy importante.

Encontramos también fácilmente errores por adición del artículo indeterminado, en este caso por interferencia del inglés, donde se usa este artículo delante de trabajos o profesiones:

o trabaja como una recepcionista (he works as a recepcionist);

o mi padre es un doctor (my father is a doctor).

Pero mucho más frecuentes son los errores por adición del artículo indeterminado delante de otro/a, por interferencia del italiano, error también fuertemente fosilizable(31) :

o Un otra volta;

o Una otra amiga mía.

Respecto a la elección errónea del artículo, las interferencias son las mismas que en el caso del artículo determinado.

 Los pronombres (personal, demostrativo, interrogativo, relativo)

El pronombre personal: los errores más frecuentes cometidos por los estudiantes malteses por lo que se refiere al uso de los pronombres personales son el uso redundante del pronombre personal sujeto y la confusión en la forma. En el primer caso podemos deducir una interferencia del inglés, lengua en la que la presencia de dicho pronombre es obligatoria para la comprensión total de la oración. Esta interferencia ocasiona errores como:

o yo soy Alison, yo soy estudiante (i am Alison, i´m a student);

o Ella estaba sentada en un bar. Ella estaba tomando un refresco.

Como sabemos, en español este pronombre no es necesario ya que (al igual que en italiano y en maltés, respecto a las lenguas que nos ocupan) la información personal está contenida en las formas verbales, evitando así las ambigüedades.

En el caso de la confusión formal, los principales problemas se presentan por influencia del inglés o el italiano, o de ambas:

o tú y me (ing: you and me);

o para me (ing.: for me / it.: per me);

o a me (ing.: to me / it.: a me),

o en el caso de las formas especiales del español conmigo, contigo, para las que no existe una forma correspondiente en ninguna de las otras tres lenguas:

o con me (ing.: with me / it.: con me).

Veremos otros ejemplos en los apartados de concordancia y sintaxis.

El pronombre demostrativo: en esta categoría los errores suelen limitarse a la elección equivocada, especialmente en el caso de la forma masculina singular:

o esto hombre (en lugar de este).

En este caso no es fácil distinguir si se trata simplemente de un error intralingual (o es generalmente la marca del masculino) o a una interferencia del italiano questo (masculino en italiano).

El pronombre relativo – interrogativo: de nuevo, no se observan grandes problemas de incomprensión de la regla, sino interferencias del italiano, especialmente de tipo gráfico:

o quándo vienes a Malta;

o ¿quántos años tienes?;

o qui quería venir conmigo.

También es frecuente que el estudiante maltés utilice la expresión qué cosa, en lugar de qué, al tomar esta estructura che cosa del italiano y traspasarla al español.

 Los sustantivos

A diferencia del inglés, todos los sustantivos son, tanto en italiano como en maltés, de género femenino o masculino. La mayoría de los problemas debidos a interferencias aparecen cuando una palabra cambia de género en la traducción de una lengua a otra, dando lugar a errores bastante recurrentes y difíciles de erradicar. Es difícil que el alumno maltés se acostumbre al hecho de que en español las palabras coche y metro, por ejemplo, son masculinas; el estudiante maltés siempre piensa que, como en maltés y en italiano, la palabra coche es femenina:

O esta no es mi coche;

O vamos con la coche.

Asimismo, metro tiene género femenino en italiano (la metropolitana), lo que les hace pensar que también lo tiene en español:

O yo prefiero la metro.

Otros ejemplos, aunque bastante menos frecuentes son:

O el famoso catedral de Mosta(32) ;

O el noche de mi cumpleaños.

En estos casos la interferencia esta vez es claramente del maltés, donde tanto la palabra Katidral (Catedral) como lejl, (noche) son masculinas. Pero la verdad es que se trata de casos muy poco frecuentes (dos veces apareció el primer caso, una sola vez el segundo)

 Los adjetivos

No son muy frecuentes los errores relativos a los adjetivos, a excepción de algunos que conciernen a la colocación de estos respecto al sustantivo(33) ; errores también estos bastante esporádicos: colocación del adjetivo delante del nombre, por interferencia del inglés del tipo:

O es una fácil lengua;

O me gustan las bonitas chicas.

Más frecuentes son los errores de concordancia que estudiaremos en el apartado correspondiente.

La formación del grado comparativo y superlativo no presenta especiales dificultades para los malteses, pues la estructura comparativa es bastante similar en italiano e incluso en su L1. Únicamente encontramos con frecuencia errores como:

o una chica bellísima;

o una lengua facilísima,

en los que se duplica la s en el superlativo por influencia del italiano.

Cabe destacar aquí, dentro de las estructuras comparativas, un error bastante recurrente, debido de nuevo a una interferencia del italiano: la errónea selección del nexo entre los dos términos de la comparación: que en español pero di en italiano, que da lugar errores como los siguientes:

o el español es más fácil del francés;

o yo soy más alta de mi hermana.

Por lo que respecta a los adjetivos posesivos, podemos observar la influencia de la lengua inglesa en construcciones como:

o un amigo de mí (a friend of mine),

estructura inexistente en italiano (si bien sí que se usa esta estructura con la tercera persona, por ejemplo: un amico di lei) y en maltés.

Sin embargo, es mucho más frecuente en estos casos transferir estructuras del italiano como:

o un mi /mio amigo (it.: un mio amico);

o una mía amiga,

en lugar de las construcciones españolas: un amigo mío, una amiga mía.

 La concordancia de género y número

Debemos señalar antes de pasar a analizar los errores interlingüísticos que en esta categoría son muchos los errores intralingüísticos también, de los que, como dijimos anteriormente no nos ocuparemos en este estudio.

En español e italiano los artículos, adjetivos y pronombres concuerdan en género y número con el sustantivo al que acompañan; en inglés no existe la diferenciación de género, como sabemos; en maltés hay algunas diferencias respecto a las lenguas romances en este sentido que dan lugar a distintos tipos de errores: en primer lugar, en maltés existe una única forma para el artículo determinado: il-/ l’-, siendo usada esta última forma, como vimos, en los casos en los que la palabra que sigue al artículo empiece por vocal o ciertas consonantes. Este parece ser el motivo por el que en ocasiones los malteses escriben el artículo el delante de sustantivos femeninos:

o el madre era rubia y grande,

donde podemos ver que el problema no reside en que el estudiante no sepa que la palabra madre es femenina, pues hace concordar el adjetivo en femenino singular. No se trata de un error muy recurrente, pero sí curioso porque, como veremos, son muy pocos los errores ocasionados por la influencia del maltés. No deja de extrañar que el estudiante no haya escrito en este caso la madre, estructura además exactamente idéntica en italiano... ¿está aplicando aquí la estrategia de la diferencia(33bis) de la que hablábamos en el apartado de la transferencia y el aprendizaje de lenguas afines?

Respecto a los casos en los que no se respeta la regla de concordancia entre el sustantivo y el adjetivo, es más complejo decidir en qué casos encontramos interferencia del maltés o del inglés. Veamos algunos ejemplos de errores típicos:

o interesante museos;

o una isla bonito;

o las playas son estupendos;

o las fiestas famosos.

En el primer y segundo caso, parece que la interferencia es del inglés, lengua en la que adjetivos y nombres no tienen género alguno, por lo que no hay concordancia: una isla bonito (a nice island), y en la que aún en los casos de sustantivos en plural, el adjetivo se mantiene invariable: interesante museos (interesting museums). Los otros dos ejemplos, también bastante recurrentes, son algo más complejos, pero en mi opinión, pueden deberse a una interferencia del maltés, concretamente al hecho de que, si bien en maltés también concuerdan adjetivo y sustantivo en género y número, en los casos de sintagmas nominales en plural existe una única forma adjetival, igual para el masculino y el femenino. Esto podría explicar estos errores, ya que es evidente que el estudiante sabe que tanto playa como fiesta tienen género femenino, como demuestra el uso del artículo.

Otro error muy común es el de la concordancia en género, número o ambos entre el sujeto o el objeto directo y el participio pasado, por interferencia del italiano. En italiano, como en otras lenguas romances, el participio pasado concuerda en género y número con el sujeto en los casos de verbos que usan el auxiliar essere (ser): sono andato (he ido, masculino), siamo state (hemos estado, femenino), è andata (ha ido, femenino). En español, sin embargo, el verbo auxiliar es siempre haber y no existe dicha concordancia, pues el participio es invariable; sin embargo, por lo dicho anteriormente, los estudiantes malteses tienden a producir estructuras del tipo:

o he estada (o *soy estada, que veremos más adelante).

Más frecuentes aún son los errores del tipo:

o (mi casa) la he comprada yo;

o a ella no la he vista,

casos en los que la concordancia se produce entre el ocmplemento directo y el participio pasado, como en italiano: la mia casa l’ho comprata io, lei non l’ho vista.

El siguiente error, por el contrario, puede deberse a la interferencia del inglés (o de maltés), y es otro de los más fácilmente fosilizables:

o la gente son simpáticas.

Este error puede responder al hecho de que la palabra gente, tanto en inglés (people) como en maltés (nies) son sustantivos colectivos, con significado plural y acompañados, por tanto, de verbos en plural. Es curioso que el estudiante opte por esta estructura y no la italiana, que es exactamente igual que en español: la gente è simpatica. Desafortunadamente no podemos saber bien qué está ocurriendo en la mente del estudiante en estos casos. Las veces que he intentado indagar, siempre me han respondido que probablemente han escrito así por influencia del inglés, pero es difícil saberlo con exactitud.

Respecto a los posesivos con valor adjetival, además del uso casi sistemático del artículo determinado precediendo al pronombre, que ya mencionamos anteriormente en el apartado dedicado al artículo, cabe destacar la interferencia en ocasiones del inglés en errores del tipo:

o ellos viajan siempre con sus coche;

o ella sale con su amigos;

o nosotros salimos con nuestros amigo,

donde parece que el estudiante aplica mentalmente la regla inglesa según la cual el pronombre posesivo concuerda con el poseedor, pero no con lo poseído: they always travel with their car, she always goes out with her friends, we go out with our friend.

 Tiempos y modos verbales

En el caso de los estudiantes malteses, son mucho más frecuentes los errores relativos a la morfología verbal que al tiempo, lo cual se debe en gran parte a las transferencias positivas del italiano y el inglés, lenguas con un sistema verbal más complejo y más cercano al español que el del maltés, como vimos en el capítulo dedicado a la lengua maltesa.

Por lo que respecta a los errores relativos al paradigma verbal, concretamente de tipo interlingüístico, las interferencias suelen ser de nuevo del italiano. Quizás el error más típico es el de la selección errónea de la desinencia de la primera persona singular: el estudiante maltés tiende a pensar que la desinencia de dicha persona es siempre –o, y aquí no nos referimos sólo a los errores de tipo intralingual(35) , sino a los que pueden explicarse también como interferencia del italiano, como por ejemplo:

o yo cantabo (it.: io cantavo)

o ho lavado las manos (it.: ho lavato le mani)

o yo cantaró (it.: canterò)

Como vemos, en italiano la –o es la desinencia no solo de la primera persona singular del presente de indicativo, sino también del imperfecto y el futuro, además del auxiliar haber. El estudiante maltés es consciente de las semejanzas entre los sistemas verbales de las dos lenguas, y transfiere con frecuencia muchos elementos. Unas veces se trata de una transferencia positiva y otras veces negativa, como en estos casos.

Algo similar ocurre en el futuro de indicativo. En italiano y español las formas del futuro simple son muy similares, pero no idénticas, y en muchas ocasiones el estudiante maltés tiende a reproducir la estructura morfológica del italiano, lengua que aprendió primero y con la que está más familiarizado, dando lugar a errores muy frecuentes como:

o yo ameró toda la vida;

o ameré;

o laveremos juntos las platos;

o bailerás,

del italiano: io amerò, noi laveremo, tu bailerai, donde la vocal temática cambia a e en italiano pero se mantiene a en español.

También se deben a la interferencia del italiano errores en la formación de los tiempos compuestos, en los que el estudiante maltés utiliza en ocasiones dos verbos auxiliares, ser y haber, transfiriendo al español las estructuras propias de los tiempos compuestos en italiano, donde estos dos verbos alternan como auxiliares. El estudiante tiende así a emplear estructuras del tipo:

o (yo) nunca soy estado en Spagna;

o mis padres son nacidos,

transferidas directamente del italiano: sono stato, sono nati, en lugar de he estado y han nacido. Como vemos, no sólo transfieren el uso del verbo(38) ser como auxiliar sino también la concordancia en género y número en estos casos entre el participio pasado y el sujeto de la oración. En español dicho participio es invariable, como en inglés, sin embargo, una vez más el estudiante transfiere de la lengua más similar y no de la más usada o la mejor conocida.

Respecto a los tiempos verbales, los estudiantes malteses no suelen presentar demasiados problemas. Entienden bien la diferencia de uso entre el pretérito imperfecto y el indefinido, uno de los problemas más comunes entre los estudiantes de E/LE, gracias a la transferencia positiva del italiano, que en este caso se corresponde con el sistema español.

Por otra parte, si bien en maltés existen dos tiempos verbales propiamente dichos (presente y perfecto), la idea de imperfecto se puede expresar también con un cambio morfológico. Lo mismo ocurre con la diferencia entre el pretérito perfecto y el indefinido, diferencia fácil de asimilar por los malteses, pues además existe también en inglés. De hecho, los errores son casi inexistentes cuando se trata de elegir entre el pretérito perfecto y el indefinido en un ejercicio controlado del tipo de los de rellenar huecos, por ejemplo, pero, curiosamente, los errores comienzan a multiplicarse cuando se trata de un ejercicio de escritura creativa o abierta, de hecho, varios estudios han demostrado que en la escritura libre el alumno presta más atención al contenido que en la forma, por lo que las transferencias de la LM o de otras LLEE son más numerosas; en estos casos se observa la preferencia por el uso del pretérito perfecto, incluso en los casos que atentan contra las normas gramaticales en español. Esto es fácilmente explicable por interferencia del italiano, lengua en la que, a excepción de algunas regiones, el pretérito indefinido (passato remoto) ha ido perdiendo cada vez más terreno frente al pretérito perfecto (passato prosimo), llegando casi a desaparecer en la lengua hablada(36). El estudiante, al ver la casi total correspondencia de los sistemas verbales en ambas lenguas, y por su tendencia natural a evitar estructuras que le resultan difíciles, opta así por el pretérito perfecto:

o El año pasado he estado en España;

o La semana pasada he tenido muchos exámenes;

o ¿Dónde has sido anoche?

En estos casos el estudiante está evitando deliberadamente una estructura que le parece más difícil y que además no percibe como obligatoria debido a la interferencia del italiano. En muchos casos el italiano y el español no se diferencian tanto en las formas como en la frecuencia y en la distribución de uso.

A veces se observa cierta incoherencia o falta de concordancia temporal (los estudiantes empiezan a narrar usando un tiempo verbal y acaban con otro, por ejemplo), pero esto no es una característica exclusiva de los estudiantes malteses, ni mucho menos, y además puede responder a un simple despiste o a un error intralingüístico dada la complejidad del propio sistema verbal español.

Respecto al subjuntivo, los malteses no muestran demasiadas dificultades a la hora de aprender los usos y las formas, de nuevo gracias a la interferencia positiva del italiano, aunque también como consecuencia de dicha lengua, esta vez negativa, tienden a sustituirlo por indicativo en la lengua hablada, pues en esta lengua también el subjuntivo es cada vez menos usado por los hablantes, especialmente en la lengua hablada. Otros casos de interferencia negativa del italiano a este respecto es el uso del subjuntivo en casos en los que en español se usa indicativo pero en italiano subjuntivo, por ejemplo con los llamados “verbos de pensamiento” o “entendimiento” (creer, suponer, pensar, etc.), tanto en oraciones afirmativas como negativas:

o Creo que sea español (it.: Credo che sia spagnolo);

o Pienso que sea cierto (it.: Penso che sia vero),

error fácilmente fosilizable. O el típico error en oraciones temporales referidas al futuro, en las que en español usamos subjuntivo y en italiano se usa el futuro simple de indicativo, otro error de los más difíciles de erradicar:

o Cuando iré a España seré camarera (Quando andró in Spagna farò la cameriera).

En cualquier caso, los errores relativos al uso del subjuntivo se limitan casi totalmente a los casos en los que ambas lenguas (español e italiano) muestran diferencias de uso, transfiriéndose las estructuras del italiano; pero podemos decir que gracias a la transferencia positiva el estudiante entiende sin problemas el uso del subjuntivo, uno de los principales problemas para casi todos los estudiantes de español como lengua extranjera.

 Ser/ estar/ Haber:

Sin duda un problema no solo para los alumnos malteses, como sabemos, sino para casi todos los estudiantes de español como lengua extranjera, y uno de los errores más difíciles de erradicar. Para empezar, tanto en inglés como en maltés existe un solo verbo (to be en inglés, qieghed en maltés) para expresar los conceptos de ser y estar en español. En italiano existen dos verbos diferentes, essere y stare. Sin embargo, el alumno maltés encuentra las mayores dificultades al confundirse con los usos del italiano, pues los usos de estos verbos difieren muchas veces del español:

o (nosotros) siamos lejos (siamo lontani)

o (yo) son contento (sono contento)

o (ellos) sono enamorados (sono innamorati)

Como vemos, en estos casos está bastante claro que se produce una interferencia del italiano (siamos-siamo; son-sono; sono-sono). Sin embargo hay otros casos en los que no podemos afirmar con seguridad que no se trata de una interferencia conjunta de las tres lenguas:

o no somos contentos;

o no soy satisfecho;

o son acostumbrados;

o son llenos;

o mi amiga era muy sorpresa;

o son obsesionados;

o soy de acuerdo;

o somos interesadas.

En estos casos, si bien nosotros nos inclinamos por una interferencia del italiano, donde se usa el verbo ser en estos casos, el error podría deberse también a que en inglés y el maltés existe un solo verbo y el estudiante escribe siempre ser, porque es el primero que aprendió y porque ha creado una equivalencia desde el principio entre ser y su correspondiente en inglés o maltés.

Siguiendo con uso del verbo ser, aunque no se trata de algo recurrente, me parece interesante incluir un curioso error probablemente debido en este caso a la interferencia del maltés: la elisión del verbo ser en presente de indicativo (algo que por otra parte no es exclusivo del maltés, pues aparece también en lenguas tan distintas como el húngaro):

o yo alta

en maltés: jiena twila, donde el verbo ser está elidido. No es, como decimos, un error muy frecuente, por lo que es difícil buscar una explicación, pero aparece en una ocasión dentro de nuestro corpus.

Otro tipo de errores bastante frecuentes es el de la confusión ser/ haber (en su uso auxiliar), por interferencia del italiano, al que ya hicimos referencia anteriormente.

Y cómo no, la confusión haber /estar, debida también al hecho de que en maltés no existe un verbo específico para expresar el concepto de existencia de hay:

o (en mi ciudad) está una iglesia muy famosa;

o están muchas personas en Malta.

Hay que decir, sin embargo, que este tipo de errores no es el más frecuente, quizás por el hecho de que en inglés y en italiano los usos de Hay (c’è/ci sono; there is/are) son similares a los del español.

 Las preposiciones

Los errores relativos a las preposiciones son de los más frecuentes, no solo entre los malteses, sino entre los estudiantes de ELE en general, y no siempre por motivos interlingüísticos. Los estudiantes malteses parece que son conscientes normalmente de en qué contextos o estructuras es necesario el uso de este tipo de conectores, pero tienen problemas a la hora de hacer la distribución. Nos limitaremos a ver los casos más relevantes y los errores más comunes, pues solo este apartado podría constituir un artículo independiente.

Régimen preposicional: es el caso de errores relativos a la confusión de preposiciones que vienen regidas por ciertos verbos o adjetivos. El estudiante traspasa en estos casos estructuras del italiano directamente al español, pensando que no habrá diferencia de una lengua a otra vista a proximidad gráfica y semántica. Casos muy comunes son:

o He decidido de estudiar español;

o Me ha dicho de volver pronto;

O Quiero continuar a estudiar español.

En el primer caso, uno de los más frecuentes, el estudiante transfiere la estructura del italiano: decidere di + infinitivo (Ho deciso di studiare spagnolo). Como sabemos, en inglés también se usa una preposición tras el verbo to decide, pero se trata de to, por lo que está claro que la interferencia se da desde el italiano. En español no usamos preposición alguna en este caso. En el segundo ejemplo nos encontramos con una estructura similar, de nuevo como consecuencia de la interferencia del italiano: dire di + infinitivo (Mi ha detto di tornare presto), estructura con la que además evita el uso del subjuntivo (decir que + subjuntivo) en español, consciente o inconscientemente, depende del caso. En el último caso nos encontramos con la transferencia de la estructura italiana continuare a + infinitivo (Voglio continuare a studiare spagnolo), que en español sería, curiosamente, idéntica a la estructura inglesa, de lo que el estudiante no se percata (to continue + gerundio); es como si el acceso a la información sobre otras lenguas conocidas por el estudiante se encontrara en ocasiones bloqueado por la lengua más similar a la lengua meta.

Preposición a: Es muy frecuente entre los malteses la omisión de esta preposición ante el complemento directo de persona, lo cual puede simplemente deberse a interferencias intralingüísticas (en el caso de complemento directo de cosa no se usa dicha preposición), o a interferencia interlingüística, pues en italiano tampoco se usa en los casos de complemento directo de persona:

o esperando mi novio (aspettando il mio ragazzo);

o ayudar los pobres (aiutare i poveri).

Preposición en: un error bastante común es el de la asimilación del artículo determinado, masculino y femenino singular a la preposición en por interferencia del italiano (o por motivos intralingüísticos, según defienden algunos, generalizando estructuras como al o del):

o nel tiempo libre;

o nell’universidad.

Podemos buscar dos posibles explicaciones a estos casos. Una primera explicación se apoyaría en la interferencia intralingüística: en español se asimila el artículo masculino singular a las preposiciones de y a (del , al), por lo que el estudiante podría pensar que ocurre lo mismo con la preposición en. Otra explicación, la que a nosotros nos parece más probable (sin descartar lo anterior) reside en la interferencia del italiano, donde la preposición in (al igual que a o di) se une también al artículo, no solo masculino singular sino en todas sus formas: nel, nella, nei/negli, nelle.

Preposiciones a / en en complementos circunstanciales de lugar: esta es sin duda una de las confusiones más frecuentes. Como sabemos, en español la preposición a indica dirección (y se usa, por tanto, con los verbos que transmiten esta idea: ir, viajar, subir, etc.), mientras que en indica estado o permanencia. La regla parece bastante sencilla, sin embargo, los estudiantes malteses tienden a transferir la regla del italiano según la cual a e in (en) comparten distribución por lo que a los complementos de lugar se refiere (stato in luogo y moto a luogo), usando a delante de ciudades o islas pequeñas y en delante de países o continentes, originando esto errores del tipo:

o Voy en España;

o Estamos a Malta;

o Vivo a Valletta.

Estos errores frecuentemente suelen fosilizarse, motivo de desesperación de muchos profesores. El estudiante simplemente está transfiriendo las reglas de uso de la lengua italiana: escribe en delante de España porque España es un país, sin tener en cuenta el verbo de la oración. En el segundo caso, si bien Malta es también un país se considera principalmente una isla, por lo que el estudiante usa, como en italiano, la preposición a, igual que en el tercer caso, ante el nombre de una ciudad, Valletta. El problema es hacia dónde dirigir la atención a la hora de seleccionar la preposición: el hablante de italiano toma como referencia el lugar (país, ciudad, continente, isla, etc.), mientras que el español debe tomar como referencia el verbo (de dirección o estado).

Preposiciones por / para: uno de los ejemplos ya clásicos cuando se habla de errores relativos a las preposiciones. Los malteses encuentran grandes dificultades a la hora de distribuir estas preposiciones correctamente, ya que no ayuda el hecho de que en inglés y en italiano ambas se correspondan con una sola: ing.: for, it.: per. Ante esta situación, el estudiante suele optar por la preposición por, con la que quizás se sientan más familiarizados debido a la semejanza gráfica con sus correspondientes en italiano e inglés.

o Vivir con una familia por practicar la lengua;

o Por mí la lengua española es muy romántica.

 La negación:

Aunque en general los estudiantes malteses no suelen tener muchas dificultades en este aspecto, sí se observa en algunas ocasiones un intento por evitar la doble negación, sin duda por interferencia del inglés:

o no hay alguien aquí;

o tengo ningún dinero.

En inglés, como sabemos, no es posible la doble negación, mientras que en español en estos casos es obligatoria, al igual que en italiano. Es difícil decir por qué en este caso el estudiante no toma el italiano como referente; es posible que esté aplicando la estrategia de la diferencia(37) .

 La sintaxis

El estudiante maltés está familiarizado con el orden SVO dentro de la oración, por lo que los errores en el orden de palabras suelen ser desplazamientos dentro del sintagma verbal o nominal. Dichos errores responden, no obstante, a distintas interferencias. Por ejemplo, un error bastante frecuente es el que vimos anteriormente cuando hablamos de los adjetivos: la anteposición del adjetivo especificativo al nombre, por interferencia del inglés (en maltés y en inglés siempre se escriben detrás):

o prefiero las modernas ciudades;

o quiero un rojo coche.

Otras veces encontramos curiosas estructuras propias del inglés para expresar la posesión:

O mi abuelos casa,

que parece una interferencia de la estructura inglesa: my grandparents’ house.

La mayoría de los errores relativos a la sintaxis tienen lugar dentro del sintagma verbal, por ejemplo cuando el estudiante coloca un adverbio entre el auxiliar y el participio pasado al conjugar un tiempo compuesto, lo cual puede ser interferencia tanto del inglés como del italiano. Este es un error que tiende a fosilizarse:

o La profesora ha ya llegado;

o No he nunca estado en España;

Tanto en inglés como en español el adverbio se coloca entre el auxiliar y el participio: the teacher has already arrived / la profesoressa è già arrivata; i have never been to Spain /non sono mai stato in Spagna. En español, sin embargo, no se puede intercalar ningún elemento entre el auxiliar y el participio en los tiempos compuestos.

También observamos una posible interferencia del maltés o del inglés en la tendencia que muchos estudiantes muestran de reduplicar los pronombres directos e indirectos detrás del verbo :

o no me gusta el vino, nunca bebo lo

o siempre que tengo deberes hago los

En maltés los pronombres se escriben siempre detrás del verbo y unidos a este por un guión: ruħ-na (nuestra alma), niftaħ-hom (los abro). El orden de los pronombres es, al contrario que en español pero igual que en inglés, verbo-pronombre CD-pronombre CI: niftaħ-hom-lok (“los te abro”).

Interferencias léxicas

Lo primero que debemos destacar en este apartado es que la mayoría de los errores o las confusiones parecen deberse a la influencia del italiano y el inglés, en este orden, seguidos de lejos por el maltés. También es interesante señalar el hecho de que muchos de los errores debidos a la interferencia del maltés son semánticos, no formales, por el hecho de ser una lengua muy distinta a la española. En algunos casos es difícil saber si la interferencia es de una lengua o de otra, o simplemente de las dos, como es el típico caso del uso del verbo amar/querer por gustar:

o ama/quiere mucho la moda,

ejemplo que se encuentra con bastante frecuencia y que puede tratarse de una interferencia del maltés: ihobb il-moda (ama/quiere la moda)(39) .

Otro ejemplo difícilmente atribuible a la interferencia de una lengua determinada, pues en este caso curiosamente las tres lenguas (maltés, italiano e inglés) coinciden, es, por ejemplo:

o fa el pelo (se peina),

en este caso podríamos pensar fácilmente en la interferencia (también formal) del italiano (farsi i capelli), pero también en inglés puede el alumno encontrar esta estructura (do someone´s hair), incluso en maltés (taghmel ix-xaghar), donde también se usa el verbo hacer para expresar esta idea.

También en el caso del uso frecuente de il como la forma del artículo masculino singular, algunos rápidamente achacan el error a la interferencia del italiano, sin darse cuenta de que también en maltés existe esta misma forma, como vimos anteriormente.

Pero los ejemplos más comunes son los préstamos léxicos, principalmente del italiano, por la proximidad de ambas lenguas. Es sin duda este el error más frecuente de todos, y los ejemplos son innumerables, incluso tratándose de palabras básicas que se aprenden en español en tempranas etapas: per, di, scuola, fare, paese, y un sinfín más, que darían lugar a un artículo independiente:

o hacemos per nuestra madre

o soy di Birkikara

o estudi español en la scuola

o fare los pelos

o en un otro paese

No obstante, no todos estos errores proceden necesariamente de la interferencia del italiano, pues como vimos en la breve descripción de la lengua maltesa al principio de este trabajo, existen en maltés muchísimas palabras de origen latino (del siciliano) como teatru, re, universita, etc.

Es curioso, sin embargo, cómo en algunos casos se produce una interferencia del inglés, y no del italiano, siendo casi siempre la palabra italiana la más cercana formalmente a la española:

o es un recipe típico de Malta

o la gente muy sympatica

ejemplos en los que la interferencia es del inglés: recipe y sympatic y no del italiano: ricetta, simpatica. De nuevo como posible explicación podríamos señalar la del uso de la estrategia de la diferencia o simplemente un contacto mucho mayor con estas palabras en inglés que en italiano (periódicos, revistas, libros, televisión, etc.).

Falsos amigos: vale la pena dedicar un pequeño apartado al tema de los falsos amigos, especialmente tratándose de lenguas afines, aunque muchas veces los falsos amigos no vienen solo del contacto español-italiano sino español-inglés. Como sabemos, un falso amigo es una palabra de otro idioma que se asemeja mucho (en la escritura o en la pronunciación) a otra palabra perteneciente a la LM del estudiante o a otra de las lenguas que conoce(40) . En el caso de los estudiantes malteses la mayoría de los falsos amigos proviene, aunque no solo, del italiano:

o yo estaba muy embarazada;

o los pastizzi(41) tienen mucho burro;

o tenía una gamba rota;

o las calles no son muy largas (y por esto no pueden pasar muchos coches);

o resto a casa los sábados;

o no tengo carta de credito;

o tenía que comer mucho rizo;

o al sentir hablar reconozí su voz;

o en Malta hay demasiados máquinas,

en el primer caso tenemos un falso amigo muy típico de hablantes no solo de italiano (imbarazzata) sino también de portugués (embaraçada) e inglés (embarrassed). Como sabemos, en estas lenguas el significado es el de 'avergonzado/a', y no 'esperando un bebé', como en español. Es difícil saber de qué lengua viene la interferencia, pero en este caso concreto nos decantamos por la italiana por la i inicial y porque presenta una mayor semejanza gráfica (embarazada – imbarazzata). En el segundo caso nos encontramos con uno de los típicos errores de los hablantes de italiano, si bien es cierto que normalmente se trata de un error que suele aparecer solo en las fases iniciales de aprendizaje, y no es estos niveles más altos. La palabra burro en italiano significa 'mantequilla', por lo que no tiene nada que ver con el animal al que nos referimos en español con la misma palabra. El tercer falso amigo es también muy frecuente pero, como el anterior, más propio de los niveles iniciales de aprendizaje y muy fosilizable, como vemos. La palabra gamba en italiano significa 'pierna', no el marisco, como en español. El cuarto caso puede ser entendido como un falso amigo del italiano (largo significa 'ancho' en español) o del inglés (large significa 'grande, ancho' en español). El quinto ejemplo ha sido interpretado por algunos investigadores o bien como un falso amigo del italiano restare, que significa 'quedarse' en español, o bien como un falso amigo del inglés to rest ('descansar'). En nuestra opinión el estudiante lo que quiere transmitir es la idea de permanencia, como hemos podido comprobar durante los años en Malta, pues es este también una confusión muy recurrente. El siguiente ejemplo podría deberse en realidad a la interferencia del inglés, pues en ambas lenguas se usa la palabra carta/card, mientras nosotros usamos tarjeta. En el siguiente caso tenemos una semejanza fonética con la palabra italiana riso, que significa 'arroz' en español; probablemente el estudiante recuerda que rizo existe en español y asume

que tiene el mismo significado que la palabra similar en italiano. El verbo sentir en italiano significa 'oír', no 'notar, percibir' como en español. Son muy frecuentes por esta confusión los errores como sentir la música, etc. Por último, otro caso muy frecuente: en italiano machina significa 'coche', por lo que parece que el estudiante, conociendo la existencia de la palabra máquina es español, asume que deben tener el mismo significado.

Pero son muchos también los falsos amigos procedentes del inglés:

o yo realizé que me estaba esperando;

o tengo muchas memorias de España;

o fui de vacaciones con mis parientes;

o gran fiesta con todos mis relativos;

o me gusto mucho el caracter más importante (en una película).

Uno de los más frecuentes es el uso del verbo realizar, pero con el significado de realise en inglés, error además muy difícil de erradicar dada la mayor complejidad de la estructura española equivalente (darse cuenta), si bien es casi idéntica a la estructura italiana (rendersi conto). El segundo caso es muestra una clara interferencia de la palabra inglesa memories, que significa 'recuerdos', a diferencia de la palabra española. El tercer y cuarto caso son bastante frecuentes: el estudiante cree que parientes en español significa 'padres', como en inglés parents, y no se da cuenta de que en español parientes significa 'familiares'. El siguiente ejemplo es un poco distinto, porque el significado de los falsos amigos relatives y relativos es muy distinto. Relatives significa justamente 'parientes, familiares', mientras que en español tiene insignificado completamente distinto, como sabemos. El último caso, también frecuente, se debe a la interferencia de la palabra inglesa character, que significa 'personaje', mientras que es español hace referencia a la personalidad de una persona. Se trata de un error recurrente siempre que se habla de literatura, artes escénicas, películas, etc.

No existen errores significativos relativos a la existencia de falsos amigos entre el maltés y el español, a excepción de algún error aislado que he observado algunas veces durante mi actividad docente en la isla consistente en el uso de la palabra maltesa de origen siciliano karozza con el significado de 'coche', que es lo que significa en maltés. Como sabemos, la palabra carroza en español se refiere a un carruaje similar a la berlina o a la plataforma ricamente adornada que se utiliza en desfiles y cabalgatas. En estos casos normalmente la confusión se da con el falso amigo del italiano, machina, como hemos mencionado.

Como hemos visto a lo largo de este análisis, la gran mayoría de los errores por interferencia se deben a la influencia del italiano, seguido por el inglés y muy de lejos por el maltés.

La interferencia de la lengua italiana está presente, como hemos podido comprobar, en todos los niveles y categorías lingüísticas, mientras que en el caso del inglés varía de unas categorías a otras. Algunos ejemplos que hemos visto de interferencia del inglés son: adición del artículo indeterminado delante de nombres de profesiones; uso redundante del pronombre personal sujeto; anteposición del adjetivo al sustantivo, simplificación o confusión de la concordancia género-número; intento por evitar la doble negación; estructuras que expresan relaciones de posesión e interferencias léxicas y falsos amigos inglés-español.

La presencia del maltés como lengua que interfiere es muchísimo menos frecuente: omisión del artículo indeterminado; elisión muy esporádica del verbo ser e interferencias léxicas de carácter semántico, nunca formal.

Por otra parte, encontramos numerosos casos en los que es difícil decidir cuál es la lengua que interfiere, o si no se trata de una interferencia doble, variando también las parejas de lenguas. Así, encontramos casos en los que podemos pensar en la influencia bien del inglés, del maltés o de una interferencia doble: artículo invariable en género y número; problemas con ser/estar; colocación de los pronombres de CD o CI detrás del verbo o la falta de concordancia de número en sintagmas nominales o verbales (la gente son simpáticas). En otros casos ocurre algo parecido con el inglés y el italiano: problemas con el régimen preposicional; por/para (tendencia a usar siempre el primero) o la intercalación del adverbio entre el auxiliar y el participio pasado en los tiempos compuestos. Los casos en los que es difícil saber si la interferencia es del italiano o del maltés son muy poco frecuentes, básicamente se limitan a algunos casos de asimilación del artículo al sustantivo al que acompañan y a los problemas ocasionados por la diferencia de género de algunas palabras en español y en italiano o maltés; en estos casos la palabra maltesa es de origen siciliano.

Hemos visto también algunos casos curiosos en los que el estudiante parece evitar conscientemente las formas o estructuras del italiano y encontramos interferencias del inglés, aunque la palabra o la estructura española sea mucho más parecida en italiano. Esto puede deberse, como vimos, a que el estudiante aplica la estrategia de la diferencia y se distancia conscientemente de la lengua que sabe que puede llevarle al error fácilmente por su solo aparente correspondencia en muchos casos.

Las transferencias lingüísticas no son solo de carácter negativo, como hemos comentado en el análisis, ya que muchas veces el estudiante transfiere con éxito elementos de las lenguas conocidas, especialmente del italiano, y otras veces no encuentra la menor dificultad en ciertos aspectos que suelen ser difíciles o problemáticos para otros estudiantes de español, como la diferencia entre el imperfecto y el indefinido o el uso del subjuntivo, en ambos casos gracias al conocimiento de la lengua italiana.

Los errores que más tienden a fosilizarse son los ocasionados por la interferencia del italiano.






28.- l-iskola (la escuela), l-iljunfant (el elefante) o l-hena (la felicidad), este último ejemplo explicaría los casos en los que los estudiantes escriben también l’ delante de h.
29.- Este tipo de errores tienen su origen en la propia L2, por lo que se les denomina intralingüísticos o de desarrollo, y son análogos a los que comete un nativo en el proceso de adquisición de su L1; por ejemplo, la generalización incorrecta de una regla gramatical.
30.- Los errores interlinguales son los provocados por la interferencia de otras lenguas, sea la lengua materna u otras lenguas extranjeras adquiridas.
31.- Curiosamente este parece ser un error fuertemente fosilizable por interferencia de otras lenguas también en el aprendizaje de E/LE, incluso de lenguas para nada afines con el español, como es el caso del húngaro. En húngaro la estructura es como en italiano, es decir, siempre aparece el artículo indeterminado delante de otro/a: egy másik (un/a otro/a) y este es uno de los errores más difíciles de erradicar.
32.- Mosta es una ciudad en el centro de la isla de Malta en la que se encuentra una catedral famosa por varios motivos: además de que dicen que tiene la tercera cúpula más grande de Europa, todos los malteses afirman que en dicha catedral tuvo lugar un milagro cuando, durante una de las numerosas veces que Malta fue bombardeada en 1942, durante la II Guerra Mundial, cayó una bomba dentro de la catedral durante una misa pero no hubo ningún herido ya que la bomba no explotó (puede verse una reproducción de dicha bomba en la sacristía de la catedral). Como ya dijimos en la breve introducción a la lengua maltesa, los adjetivos siempre se sitúan en maltés detrás del sustantivo al que acompañan: mara xiha (una mujer vieja), tfajla franciza (una chica francesa). Recordamos también aquí otro rasgo curioso del maltés, propio también de otras lenguas semíticas: la duplicación del artículo determinado delante de un sustantivo precedido de dicho artículo determinado: it-tifel il-marid (el niño enfermo) il-kamra n-nadifa (la habitación limpia).
33.-Como ya dijimos en la breve introducción a la lengua maltesa, los adjetivos siempre se sitúan en maltés detrás del sustantivo al que acompañan: mara xiha (una mujer vieja), tfajla franciza (una chica francesa). Recordamos también aquí otro rasgo curioso del maltés, propio también de otras lenguas semíticas: la duplicación del artículo determinado delante de un sustantivo precedido de dicho artículo determinado: it-tifel il-marid (el niño enfermo) il-kamra n-nadifa (la habitación limpia).
34.-La estrategia de la diferencia suele aparecer con más frecuencia, como vimos, en lo que llamábamos antes la “fase crítica” dentro del aprendizaje en forma de U típico de las lenguas afines o vecinas. Esta estrategia es aplicada por el estudiante (frente a la equivalencia, la correspondencia y la transferencia) como consecuencia de la pérdida de la “confianza”, ante la toma de conciencia de las muchas diversidades que existen entre las lenguas afines en contacto. El estudiante, que se ha dado cuenta que la proximidad entre lenguas es muchas veces engañosa y le lleva a cometer errores, descarta conscientemente las potenciales equivalencias y se aleja de la lengua de base. Más tarde, en etapas sucesivas del aprendizaje y una vez que e estudiante se sienta más seguro, se recuperará la confianza y se volverá al uso de la transferencia como estrategia.
35.- En esta categoría son numerosos también los errores de naturaleza intralingüística. Por ejemplo, el típico error del tipo *yo tuvo, yo comió, etc. es fácilmente explicable desde el punto de vista intralingual, ya que el estudiante generaliza la idea de que la –o final es la marca de la primera persona singular, ya que así lo aprendió en el presente. Es uno de los errores que más tienden a fosilizarse.
36.- Hasta tal punto se está perdiendo el subjuntivo en el italiano hablado que muchos estudiantes italianos admiten no conocer perfectamente todas las formas del subjuntivo de ciertos verbos o en ciertos tiempos verbales.
37.- Recordemos que la estrategia de la diferencia forma parte de una fase del aprendizaje de lenguas afines en la que el estudiante ha perdido “confianza” en la posibilidad de transferir elementos de una lengua a otra tras haber tomado conciencia de las muchas divergencias entre las lenguas. Esta estrategia consiste en evitar conscientemente en la LO estructuras similares en la lengua de base o la lengua afín.
38.- Podríamos señalar a este respecto también posibles interferencias intralingüísticas, ya que en el caso del imperativo es esta la estructura también en español, pero nos inclinamos por la hipótesis de la interferencia lingüística de la L1.
39.- Sabemos que algunos de los estudiantes que forman nuestro grupo de informantes hablan también francés, lo que podría explicar algunos de estos errores, pero no todos los que cometen este error conocen esta lengua, por lo que nos inclinamos por la interferencia del maltés.
40.- La expresión falso amigo, hoy en día tan extendida, fue un calco del francés faux-ami y fue usada por primera vez por Koessler y Derocquigny en su libro Les faux-amis ou les trahisons du vocabulaire anglais (Los falsos amigos, o las traiciones del vocabulario inglés, de 1928).
41.- Los pastizzi son pequeños saquitos de hojaldre calientes rellenos de requesón, carne, guisantes u otras verduras. Se venden en pequeñísimos hornos o panaderías por la calle, como un tentempié, merienda o desayuno. Los malteses los adoran y los comen a todas horas, si bien es bastante graso y algo pesado. También se compran en grandes bolsas congelados para hornear en casa y comerlos recién hechos.






 

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