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Conclusiones
En contra de lo que pensaban los conductistas, no todos los errores cometidos por un estudiante de una lengua extranjera vienen ocasionados por la interferencia de su LM. Existen múltiples factores que intervienen en la aparición de errores en la interlengua del estudiante y sólo una parte puede ser explicada mediante el fenómeno de la interferencia lingüística. Además, como hemos podido comprobar, estas interferencias lingüísticas no tienen por qué ser necesariamente de la LM del estudiante, sino que pueden influir también otras lenguas conocidas. Para los casos en los que el estudiante conoce dos o más sistemas lingüísticos, varias han sido las explicaciones propuestas para la aparición de la interferencia, pero, como hemos podido demostrar en este trabajo, es la afinidad o la similitud entre las lenguas el factor decisivo en este sentido. Las transferencias lingüísticas (positivas y negativas) aumentan en proporción con las afinidades entre las lenguas. Es difícil determinar en qué casos se produce la transferencia positiva; aquí hemos mencionado sólo un par de ejemplos. Respecto a las transferencias negativas o interferencias, hemos podido comprobar en el análisis de errores que son menos frecuentes las interferencias del maltés, y cuando aparecen son en parte debidas al componente romance de dicha lengua. Son bastante más frecuentes las de la lengua inglesa y recurrentes las del italiano. Como vemos, el orden de influencia de las lenguas en contacto es también el de similitud entre las lenguas.
La interferencia lingüística no es siempre un proceso consciente para el estudiante, aunque también es cierto que en muchas ocasiones se trata de una estrategia más de aprendizaje o de comunicación, especialmente en casos como el que nos ocupa, en el que el estudiante, hablante de italiano, ha tomado conciencia de las muchas similitudes y equivalencias entre los sistemas lingüísticos del italiano y el español. El problema es que no siempre se trata de una transferencia positiva, de lo que también acaba siendo consciente el propio estudiante, que cambiará de estrategia en determinadas ocasiones recurriendo a la estrategia de la diferencia, consecuencia de la percepción por su parte de la distancia entre las dos lenguas. Es difícil explicar por qué el estudiante recurre unas veces al italiano y se distancia otras, acercándose más al inglés. Estos mecanismos de transferencia no son siempre previsibles.
En este estudio nos hemos centrado sólo en las interferencias lingüísticas, y en el grado de aparición de estas en relación con la similitud entre las lenguas en juego, pero, como sabemos, las semejanzas formales entre las lenguas explican sólo una parte de los errores. Cuando dos lenguas son más afines, las interferencias se multiplican, pero otros errores responden a aspectos funcionales o semánticos, lo cual hace suponer que hay otros factores en juego. En el caso del alumno maltés parece que el conocimiento de varios idiomas pone en acción distintos mecanismos cognitivos, y la influencia de otras lenguas distintas a la materna funciona como estrategia de aprendizaje de una lengua nueva, en este caso el español.
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